jueves 11 de junio de 2009

Andrea: la venganza de un espíritu

Rogert y Frankeli Bencosme se han convertido en cineastas sin previo aviso. Dos dominicanos residentes en Boston, Estados Unidos, cuyas experiencias previas han estado en los trabajos de videoclips y comerciales, han patrocinado sus ganas por una tesis argumental que, aunque no es novedosa, es un aporte más al futuro dentro del cine dominicano.

Quizás este filme sea el más arriesgado de nuestro imperfecto cine criollo. Las voluntades de sus realizadores han marcado una propuesta por un cine de género, alejado de las comedias que matizaron un panorama que, aunque han reportado sus beneficios, hoy se entiende que se debe caminar por otros caminos.

"Andrea: la venganza de un espíritu", rodada originalmente en formato digital y luego transferida a 35mm para su exhibición al público, es una cinta de terror sobrenatural que se despega un poco de esas arbitrariedades del cine comercial, aunque sea un producto comercial ofertado para las masas.

Todo parte de esas leyendas rurales, prendidas en los campos y, como han expresado sus directores, toma la historia real de una muchacha residente en Moca que ha sobrevivido a las posesiones sobrenaturales que, cuando era una niña, tomó una cruz de una tumba para colocarla en la de su fallecida madre y a partir de ese momento fue molestada por un espíritu.

Para este filme se tomaron varias de estas consideraciones reales para focalizarla en Andrea, una joven que pasa por situaciones similares a las que vivió la persona en la vida real.

La cinta recurre a clichés ya hartamente experimentados en el cine de terror para hurgar dentro de un panorama que pocas veces le favorece. La historia tiene un inicio con buen empuje, pero en su desarrollo se debilita por las presiones de su metraje que alcanza las dos horas y esto empuja a rellenar espacios dramáticos que pudieron ser reducidos. Hensy Pichardo trata de aportar las fuerzas de un padre desesperado por lo que le ocurre a su hija, mientras que la joven novata Any Ferreiras, como Andrea, demuestra su toques de adecuados para asumir su rol. Quizás el rol con mejor empatía en el público fue el asumido

por el actor Johany Sosa, que ya había hecho su periplo actoral en la cinta "Un pasaje de ida" (1988) y que esta vez se desenvuelve como el taxista Moisés, el cual ofrece un adecuado balance entre el humor y el misterio a través de su personaje. Aunque algunos fallos en la naturalidad de sus diálogos reducen la efectividad de varias de las escenas, se nota un manejo adecuado en los códigos del género (referencias al "Exorcista" y "Carrie" son evidentes) y en su parte final es donde mayormente concentra la expectación del público.

Antes de su estreno en el país, ocurrido el 18 de agosto de 2005, la cinta fue seleccionada oficialmente para competir en el New York International Independent Film & Video Festival celebrado en Miami en febrero de 2005 y ganó el Premio del Público de ese certamen. Pero fue en la República Dominicana donde se convirtió en un gran fenómeno de taquilla equiparándose a los éxitos alcanzados por "Nueba Yol" (1995) y "Perico ripiao" (2003).

Reconocemos la buena voluntad de sus realizadores al acercarse a un género difícil de manejar por los códigos específicos de su estructura dramática y su expresión estética. Esta valentía, al final, tiene sus méritos indiscutibles.

Fuente:http://www.cinemadominicano.com

FÉLIX MANUEL LORA

Mapa de la provincia Espaillat
Común Cabecera Moca Superficie 839 km² Densidad de población 272.0 / km² Distancia 145 km Fundación 1700 Población 228.173 Gentilicio Mocano Municipios Moca, Gaspar Hernández, Jamao al Norte y Cayetano Germosén