sábado 28 de noviembre de 2009

El Embrión de su Fracaso Luis Manuel Brito Ureña


Por:Luis M. Brito U

Hay empresas que llevan en su ser el embrión de su fracaso.
Cuando compré mi primera PC en 1995, para el desempeño de mis labores académicas, eso significó una gran revolución en mi entorno.
Cuando fui a imprimir mi primer trabajo, el texto no se ajustaba a la página, y como era un novato en esas técnicas, le expliqué el problema a la empresa vendedora, que me recomendó llevarle la máquina. En segundos y delante de mí lo corrigieron, aunque me dijeron que la dejara para seguir probándola.
Cuando tres horas más tarde regresé, me “dieron el palo”, pues me cobraron 400  pesos, sin tomar en cuenta que apenas hacía una semana que había comprado el aparato, y alegando que eso no lo cubría la supuesta garantía de un año que me habían otorgado.
Pero, por burro que uno sea, si uno se dispone, con el tiempo aprende las cosas. Y así pasó.

El problema de mi PC simple y sencillamente era un asunto de configuración del tamaño de papel a ser usado para la impresión, y para arreglarlo sólo bastó con abrir el programa Word, ir a la barra de herramientas, luego diseño de página o tamaño de papel, y después elegir la opción preferida, que por lo regular es tamaño carta (8 ½ x 11). Cuestión de segundos. Asunto que pudo haberse resuelto hasta por teléfono.

Hay personas -físicas y morales- que creen que los demás van a pasar todo el tiempo con los ojos vendados. Y es triste, frustrante, decepcionante, y hasta da pique, que con el  paso del tiempo uno se dé cuenta que lo han cogido de estúpido (por no decir otra cosa).

Cuando me pasan cosas parecidas, muy difícilmente vuelva a comprar en ese sitio, salvo que no tenga otra opción. Es lo mismo que sucede con algunos supermercados y los precios especiales que ofrecen, que a veces dejan de serlo cuando uno llega a la caja a pagar. O lo que sucede con los centavos que hay que devolvernos. Y lo peor del caso es que las cajeras, tan infelices económicamente como el que está comprando, miran de mala forma al comprador cuando éste le exige, como si esa empresa fuera de ellas.

Debemos aprender a exigir. Debemos aprender a reclamar esos centavos, que son nuestros, no del comerciante que nos está engañando. Centavos que han sido ganados con legalidad, con esfuerzo, con trabajo digno. 


La empresa a la que hago referencia es una de las primeras del ramo y prosperó bastante, pero ya cayó en el estado jurídico de la quiebra, y creo que en gran parte se debió a lo caro que vendía y a que por actitudes como la que acabo de contar, llevaba en sí el embrión de su fracaso.
Mapa de la provincia Espaillat
Común Cabecera Moca Superficie 839 km² Densidad de población 272.0 / km² Distancia 145 km Fundación 1700 Población 228.173 Gentilicio Mocano Municipios Moca, Gaspar Hernández, Jamao al Norte y Cayetano Germosén